30 de septiembre de 2012

Augusto Roa Bastos

Ernesto Sábato

Osvaldo Soriano

Buenos Aires Buenos Aires

Nicanor Parra

Plaza del Congreso (Buenos Aires)

En Humahuaca (De la Serie Autopaisajes)



Julio Cortázar se radicó definitivamente en París en 1951.
Tanto su obra literaria como sus testimonios para estudios académicos o sus reportajes periodísticos,
están colmados de referencias a Buenos Aires que, en definitiva,
nunca fue realmente su ciudad. 

Vivió su niñez en Bánfield,
fue profesor en la Provincia de Buenos Aires y en la provincia de Mendoza, donde vivió largos años. 
Viajó mucho por el interior de la Argentina y, desde muy joven,
tuvo largas estadías en Europa. 

Sin embargo, así como en su momento Buenos Aires lo excedía,
más tarde Buenos Aires fue el sitio quimérico de su vida. 

Sara Facio.








‎"Nada fue pensado.
Esta casa sería la pesadilla de un arquitecto formal.
Se fue armando como un rompecabezas.
Creo que las casas deben crecer,
como crece la gente, 
como crecen los árboles" 

Pablo Neruda






29 de septiembre de 2012

Buenos Aires Buenos Aires




Yo, señor, me llamo Gabriel García Márquez. Lo siento: a mí tampoco me gusta ese nombre, porque es una sarta de lugares comunes que nunca he logrado identificar conmigo. Nací en Aracataca, Colombia, hace casi cuarenta años, y todavía no me arrepiento. Mi signo es Piscis y mi mujer es Mercedes. Esas son las dos cosas más importantes que me han ocurrido en la vida, porque gracias a ellas, al menos hasta ahora, he logrado sobrevivir escribiendo.
Soy escritor por timidez. Mi verdadera vocación es la de prestidigitador, pero me ofusco tanto tratando de hacer un truco, que he tenido que refugiarme en la soledad de la literatura. Ambas actividades, en todo caso, conducen a lo único que me ha interesado desde niño: que mis amigos me quieran más.
En mi caso, el ser escritor es un mérito descomunal, porque soy muy bruto para escribir. He tenido que someterme a una disciplina atroz para terminar media página en ocho horas de trabajo; peleo a trompadas con cada palabra y casi siempre es ella quien sale ganando, pero soy tan testarudo que he logrado publicar cuatro libros en veinte años. El quinto, que estoy escribiendo, va más despacio que los otros, porque entre los acreedores y una neuralgia me quedan muy pocas horas libres.
Nunca hablo de literatura, porque no sé lo que es, y además estoy convencido de que el mundo sería igual sin ella. En cambio, estoy convencido de que sería completamente distinto si no existiera la policía. Pienso, por tanto, que habría sido más útil a la humanidad si en vez de escritor fuera terrorista.

Gabriel García Márquez
María Vaner

Museo Guggenheim

Flores en la lluvia (De la serie Funerales del  Presidente Perón)

Doris Lessing

Adolfo Bioy Casares

28 de septiembre de 2012

En el Puerto

Monumento a Carlos Gardel en el Cementerio de la Chacarita






"Sólo me importan las palabras, pero
como manan con sangre las destilo
y de tanto callármelas me muero"

María Elena Walsh (1990)





Cipe Lincovsky "Madre coraje"

Astor y el Polaco

Pablo Neruda en Isla Negra

Confitería frente a la Facultad de Derecho

Norman Brisky "La fiaca"