30 de noviembre de 2012

Café-Crema. Diagonal Norte




"Aceptar de rodillas igual que bestia sola
la eternidad terrible del herraje de ser indio
que estornuda estrellas gemebundas,
estrellas de madera, por las narices de sus marimbas,
mientras el mundo duerme intacto bajo la cáscara nocturna.

Miseria del agua y fuego,
y las seguras vueltas del humo
junto a las madres tristes de estar oliendo a nada
alrededor de ellas, porque ya nada huele,
desde que el hijo, convertido en hombre,
dejó su huella agradecida al cielo
que entre cerros enseña con las nubes
cómo mover los pies en los caminos.

Fragmento,
Meditaciones del pie descalzo
Miguel Angel Asturias






"Escuchando" París, 1970 (De la serie Por amor al arte)



"Qué sigiloso andar nacerá así en un territorio donde los ojos y el recuerdo se libran el amargo combate de dos tiempos enemigos, a cada vuelta de esquina, al filo de un chambergo, a lo largo de paredes y de cielos. Pero el testigo que ve y dice verdad, no será justamente el fantasma entre dos zonas, el vigía entre sueño y despertar, allí donde las fronteras de las costumbres ceden al furtivo encuentro de los contrarios, a la reconciliación de lo absurdo y lo evidente, al paseo de este hombre que a la altura de Talcahuano y Corrientes mira las luces de un café que no conoció nunca, se acerca a una mujer que no le tenderá la mano?. En Francia los fantasmas se llaman los que vuelven,  nosotros no tenemos palabras que medrosamente consienta ese entorno entre dos aguas y dos luces. Pero tenemos al familiar, y ese mira ahora los juegos de los niños, el amor en las plazas, la vida del Riachuelo, familiar de Buenos Aires que vuelve con el hábito de una mesa en el Bidú que acaso ya no existe, de los Particulares livianos que acaso ya no existen, de itinerarios que estas páginas de helado mercurio han vuelto a proponerle, y que él franquea, las manos en los bolsillos, una sed de cerveza en la garganta donde todavía habitan tangos de otros tiempos, gorriones de lunfardo". 

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)
Foto: Café Bar Villares de La Boca





Margarethe Von Trotta




SILVINA OCAMPO

"...La primera cita fue con Silvina Ocampo, que se opuso terminantemente a ser retratada. Ella era fotoaficionada de modo que no se molestó cuando vio que disparaba casi sin enfocar, sabía que las tomas no saldrían en esas condiciones: luz limitada y falta de precisión. 
No contaba con mi pericia en el uso de la Leica. Las fotos están. No son fotos especialmente recordables y de hecho nunca las utilicé, pero dan idea de su naturalidad y simpatía cuando no posaba..." 

 Sara Facio




29 de noviembre de 2012



"A Gisele Freund la conocí en París, en la Maison des Amies des Livres, en la Rue de l'Odeon.
Cuando fui a Londres, en 1938, para entrevistar a Virginia Wolf, decidí que ella tenía que hacer las fotos. Necesitaba buenas imágenes, y la de escritores que vi en la librería me habían gustado mucho.

Recuerda Giséle Freund:
"La conocí en 1938 en la librería de Adrienne Mounnier".
Alta, de una belleza sorprendente, pertenecía a una de las mas ricas familias de la Argentina.
Sonriente y risueña, no carecía de humor.
Ella adoraba Francia, donde había pasado parte de su juventud y escribía casi todos sus artículos y ensayos en un francés muy puro. Con la misma facilidad se expresaba en español, inglés e italiano.
Era una ciudadana del mundo.
Durante una cena a la que había invitado a Roger Callois, Denis de Rougemont y a mí, nos invitó a la Argentina.
Yo no sabía muy bien donde se encontraba Buenos Aires. En ese tiempo no se viajaba como ahora y los países fuera de Europa nos parecían muy lejanos. 
Finalmente, nos encontramos los tres en Buenos Aires algunos años más tarde. 
Roger Callois, muy enamorado de Victoria -él tenía veintidós años y ella cincuenta-, había llegado primero. La guerra mundial lo sorprendió en Buenos Aires y él fundó Les lettres Francaises, una revista literaria de gran calidad gracias a la cual, escritores franceses en el exilio, como Saint John Perse que se encontraba en Washington o Georges Bernaros, refugiado en Brasil, pudieron publicar sus obras. Denis de Rougemont venía de New York. Yo fui la última en alcanzar las orillas del Río de la Plata.

Gracias a Victoria se me abrieron todas las puertas; pero para satisfacer a esa clientela de ricos burgueses habría debido, como en cualquier lugar por otra parte, plegarme a su gusto mientras que yo siempre había rechazado ganarme la vida como fotógrafa retratista. Preferí viajar y hacer reportajes.

Durante años he recorrido los países de América Latina relacionándome con sus artistas y escritores. Algunos se convirtieron en grandes amigos.
Sin duda alguna jamás habría conocido y amado a los hombres de esa región del mundo si Victoria Ocampo no me hubiese invitado un día de la primavera de 1939"

Giséle Freund - de Itinéraires, 1985

(Giséle Freund, fotógrafa francesa. Nació en Alemania en 1908, murió en París en 2000. Reportera gráfica, retratista y teórica. 
Muy conocida en la Argentina por sus fotos de Eva Perón en la intimidad)





Antonio Berni en su taller



"...Por eso la extrañeza y la ternura ahora que vuelve a andar en estas imágenes que pasan por sus dedos mientras lo que queda en él del hombre viejo, del joven hombre viejo de otros tiempos, mira todavía desconfiado un Buenos Aires que había sido repulsa y enajenación. Entonces de golpe algo como una felicidad de puro presente lo mezcla con viento del río y olor de calle, de recova y de café con la viviente respiración de su ciudad recobrada desde tan lejos.  El familiar volverá a perderse por el centro o los suburbios silbando el tango que ya no es compañero irónico de hombre solo entre gente sola. De alguna manera, aunque pocos los comprendan, él sabe ahora que nunca se fue de su ciudad, que se buscó así mismo para encontrarla mejor aunque no haya de volver nunca, aunque el tiempo siga tejiendo el único mar que distancia verdaderamente de las cosas queridas."

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)
Foto: Jardín Botánico






HUMANARIO
Cortázar dice de las dos retratistas en “Territorios”: “Fotógrafas de Buenos Aires, autoras de admirables retratos, Sara y Alicia descendieron al infierno de un manicomio y de él trajeron un testimonio que bien merece su título de Humanario. Mi texto no hubiera sido escrito si yo no conociera desde hace mucho su bondad y su comprensión; evitando lo espectacular o lo aberrante, Sara y Alicia nos acercan como pocos a una realidad que por fin se está abriendo paso entre hipocresías, prejuicios y temores”.





Pablo Neruda, Juan Rulfo y Antonio Skármeta


EDUARDO MALLEA

"Un señor ceremonioso. Seducía su manera de hablar, de sonreir, de incorporarse para saludar. Me dijo con firmeza pero sin maldad: "puede arrepentirse de tratar con escritores que admira. El hombre (o la mujer) no siempre están a la altura de la obra. Se va a llevar sorpresas desagradables". Las tomas las hice en 1969 en su casa, un imponente edificio en la calle Cerrito.
Me sorprendió la inmensa biblioteca., nunca había visto una tan enorme en una casa particular..."

Sara Facio






28 de noviembre de 2012

Aníbal Troilo



"...Algo en el pelo, en la manera de inclinar la cabeza, algo en la voz y acaso en las palabras: Buenos Aires inventa sus mujeres, las confina irónicamente en el barrio donde han nacido y donde eligirán el shampoo y el marido. Los cruces  y la propiedad siguen siendo horizontales. 
Más acá nos discutas, lee estas cosas
Preferentemente en el café, cielito de barajas,
refugiado del fuera, del otro día hábil,
rondando por los sueños, por la baba del río."

Julio Cortázar 
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)
Foto: Calle Florida






Palais Royal. París

 

Buenos Aires Buenos Aires y Humanario se exhiben en New York

Invitada especialmente a participar en el Symposium sobre FOTOLIBRO LATINOAMERICANO, Sara Facio está viajando a New York, debido a que dos de los libros que hiciera junto con Ali...
cia D'Amico: Buenos Aires Buenos Aires 1968 y Humanario 1976, han sido seleccionados entre los mejores libros fotográficos de la Historia de la Fotografía.

El sábado 1º de Diciembre, en APERTURE, la sede de la Editorial en New York, Sara participará de una conferencia junto a editores mexicanos y españoles.
Recordamos que esta exposición, en la que también se exhibirán libros de los fotógrafos más reconocidos de latinoamérica como Claudia Andújar, Manuel Alvarez Bravo, Graciela Iturbide, Paolo Gasparini y Sergio Larraín, entre otros, se ha llevado a cabo con mucho éxito de público a principios del 2012 en Le Bal, París, también en Madrid y desde el 29 de Noviembre al 24 de Enero de 2013 continuarán exhibiéndose en New York.

Felicitaciones Sara!





La Paciencia pobrecita

Me da ganas de llorar
la paciencia pobrecita
que echó al mundo tanto abrigo
allá por las anilinas.
Hilo por hilo, día tras día.

Estirando en el telar
secretos de abuela india,
la América de memoria
el mujerío eterniza.
Hebra por hebra, día tras día.

Tápenme cuando me muera
con una manta tejida
por mis paisanas.
No se acaben todavía,
angelitas de las guardas,
ay, madres mías.

Cómo no reverenciar
prendas con dolor habidas.
Perdón les quiero pedir
porque me las echo encima.
Nudo por nudo, día tras día. 

Perdón por pagar tan mal
y por aquellos que digan
que pobre mujer no sabe
obrar con sabiduría.
Hilo por hilo, día tras día.

María Elena Walsh
Foto: María Elena con una tejedora de Esquel. Chubut





"Chu-Tuh y yo esperamos hoy el 'Rayo Verde'" 
Pablo Neruda




Julio Cortázar

27 de noviembre de 2012

Restaurante con TV frente al Mercado de Dorrego


"En aquel tiempo, buscaba los atardeceres, los arrabales y la desdicha,
ahora las mañanas, el centro y la tranquilidad".

Jorge Luis Borges







ALEJO CARPENTIER

"En 1968 Alejo Carpentier era embajador de Cuba en Francia. Fui a la embajada a tomarle fotos -luego de anunciarme por carta- pero nos trenzamos en un áspero diálogo. El punto era que entre los escritores elegidos para el proyecto figuraba un enemigo: Guillermo Cabrera Infante. Tanto el escritor como la fotógrafa fueron intransigentes. Sus argumentos, inamovibles. Las fotos se pospusieron para más adelante. La nueva cita fue en su casa, un departamento clásico en el elegante barrio de L'Etoile. Ahora sí estaba de acuerdo en que tomara fotos, pero sin posar ni utilizar luces...
Ante mi insistencia sobre la falta de luz en ese escritorio sombrío con pesadas cortinas de brocado. Carpentier me invitó a salir a la calle y mostrar el bistró del barrio. Era una oportunidad solo aprovechable por reporteros gráficos. Robar tomas mientras se camina, o se bebe un café en una barra y la aproveché".

Sara Facio





De la Serie "Perón Vuelve" 



Ciudad Vieja de Guatemala. La primera capital. Fundada por don Pedro de Alvarado en el valle de Almolonga, en el año 1527. Fue destruido por una inundación. Vista del cementerio con el Volcán de Fuego en erupción.
 (Foto: María Cristina Orive)




"...Por eso la extrañeza y la ternura ahora que vuelve a andar en estas imágenes que pasan por sus dedos mientras lo que queda en él del hombre viejo, del joven hombre viejo de otros tiempos, mira todavía desconfiado un Buenos Aires que había sido repulsa y enajenación. Entonces de golpe algo como una felicidad de puro presente lo mezcla con viento del río y olor de calle, de recova y de café con la viviente respiración de su ciudad recobrada desde tan lejos.  El familiar volverá a perderse por el centro o los suburbios silbando el tango que ya no es compañero irónico de hombre solo entre gente sola. De alguna manera, aunque pocos los comprendan, él sabe ahora que nunca se fue de su ciudad, que se buscó así mismo para encontrarla mejor aunque no haya de volver nunca, aunque el tiempo siga tejiendo el único mar que distancia verdaderamente de las cosas queridas.

Julio Cortázar 
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires) 
Foto: Plaza Vicente López. Barrio Norte



26 de noviembre de 2012

Whiskería, Santa Fe y Libertad



De inmediato Victoria me contestó, hablamos por teléfono y su aliento acrecentó mi deseo de dedicarme seriamente a la fotografía. 
"Mil gracias por las fotografías que me parecen buenísimas. Son muy Malraux, y es lo mejor que de ellas se puede decir.
Mis mejores saludos.
Victoria Ocampo"

Sara Facio








El ancla.
"Cuando murió la nave la dejaron allí, 
sobre la arena.
Ella no tiene muerte:
En mi jardín reposa de las navegaciones
ya no anclará sino en mis duros sueños" 
Pablo Neruda






"Alta pared de caras, Buenos Aires efímera de domingos y campeonatos, de carreras y mitines, castillo de naipes que la ciudad levanta con la espuma de los medio litros nada más que por jugar, como una gata con la laucha, sabiendo que las navajas se dispersarán al primer viento, a la hora de la pizza y la TV, que nada la amenaza, que sigue siendo el alma protectora y despótica, dispensadora de los juegos, del primer gol a las tres  y media, de la potranca por medio cuerpo, del líder que promete, del ciclista que taja el aire con el cuchillo del récord."

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)
Foto: Estadio Monumental de River Plate



Verano, Punta del Este, Uruguay. 2001



Yo y mi cara

Creí, durante muchos años que la cara nos tocaba en suerte. Aun llegué a pensar que no había razón para que la cara de las personas inteligentes dejara ver, de algún modo, la inteligencia (porque supuse que trabajaba ésta silenciosamente, en lo profundo, sin alterar la superficie, como un remolino en aguas mansas). En cambio, me decía, las personas que precisan de toda su atención para entender las cosas más evidentes, sin duda imprimen a su cara, a través del prolongado esfuerzo mental, una expresión aguda o, por lo menos despierta. Con esta reflexión yo reconocía que la materia de que está hecha la cara es dócil al espíritu -para así llamarlo- que la anima. Hay tanto que aprender en este mundo que siempre algo se nos escapa. Quiero decir que me llevó tiempo aprender lo que nadie ignora: que los locos tienen cara de locos; los genios, de genios; los idiotas, de idiotas…
Es verdad que un elemento de nuestra cara nos toca en suerte; el punto de partida, la base o fundamento nos llega por vía hereditaria; también es cierto que recibimos por herencia buena parte del resto de nuestra persona y que no invocamos la circunstancia para eludir responsabilidades.
En no recuerdo qué oportunidad un fotógrafo me dijo: "Usted no va a creerme, pero hay personas que no asumen la responsabilidad de su cara". Rápidamente resolví, por si acaso, asumir la responsabilidad de la que tengo, no sin preguntarme qué había de cierto en la pomposa formulación, recapacité: si influimos en la evolución de nuestra cara, en alguna medida somos responsables. Lo malo es que también en esa evolución colabora la decrepitud. Tal vez dependa de nosotros que la decrepitud se manifieste más o menos aviesa, imbécil, crapulosa, ávida.
Según mi experiencia, un no muy atento observador de su cara se identifica y al fin se conforma con la imagen frontal que le propone el espejo. Los perfiles, cuando los divisa, lo sorprenden, acaso ingratamente, como el timbre de su propia voz, cuando la reproducen artefactos mecánicos.
Pensé alguna vez que mi cara no era la que yo hubiera elegido. Entonces me pregunté cuál hubiera elegido y descubrí que no me convenía ninguna. La de joven de guante, de Ticiano, admirable en el cuadro, no me pareció adecuada, por corresponder a un hombre cuyo género de vida no deseaba para mí, pues intuía que en él la actividad física prevalecía con exceso. Los santos pecaban del defecto opuesto: eran demasiado sedentarios. A Dios Padre lo encontré solemne. Las caras de los pensadores se me antojaron poco saludables y la de los boxeadores, pocos sutiles. Las caras que realmente me gustan son de mujer; para cambiarlas por la mía no sirven.
Después de esta indagación de preferencias, me resigné a la cara heredada. Vista de frente, en el espejo, me resultaba aceptable, con algo de leonino, que si bien no aseguraba una voluntad o un poder efectivo, los prometía en vagas reservas.
En cuanto a esa promesa, me he llevado una desilusión. Los años infundieron en los ojos, un debilitamiento que aparentemente los ha licuado y que volvió su luz más o0scura y triste. La mímica, propia de mi natural nervioso, dibujó a los lados de la boca arrugas en forma de arcos, o de paréntesis, que transformaron el león joven en perro viejo. Nunca me avine a mis perfiles. Creo que el izquierdo expresa alguna recóndita debilidad de mi espíritu, que me repele. En el otro, la nariz crece groseramente y, no sé por qué, se encorva.
En definitiva ésta es la cara que tengo. Procuraré no agravarla con ruindades, para investir algún día, siquiera protegido por el acartonamiento inevitable, la plena responsabilidad que de un tiempo a esta parte simulo ante mis amigos los fotógrafos.

Adolfo Bioy Casares





25 de noviembre de 2012

Autorretrato de espalda.
Buenos Aires, 1980
(De la serie Autopaisajes y Autorretratos)




"...Y más atrás todavía, mientras la infancia se iba con los últimos pantalones cortos, una mínima visión de zona suburbana, penetrante como las imágenes que mirábamos en las lapiceras cuando el hastío de la clase nos llenaba de evasión y chocolate, esas vistas de una iglesia o un paisaje prisioneras en una pequeña lágrima de vidrio que nos pegábamos a los ojos mientras la maestra, pobrecita, se empecinaba en Vilcapugio y Ayohuma, en la inexplicable tragedia de Cabeza de Tigre. Apenas una visión prisionera en una lágrima de vidrio, mínima, como este resumen:

La Infancia

Me acuerdo de una plaza, poca cosa:
Un farol, un paraíso, unos malvones,
Y ni un banco en que estar y ni una rosa.

Pero venían todos los gorriones".

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires) 





Iris Scaccheri



En 1974, Sara Facio cubre para un medio periodístico extranjero la noticia de la reciente muerte del presidente argentino Juan Domingo Perón. Pero al ver el impacto que la desaparición del líder popular ha causado en la gente, decide realizar una pequeña serie de fotografías personales que lleva por título Los funerales del presidente Perón (1974).
Las catorce imágenes que componen este conjunto fueron tomadas en los alrededores del lugar donde se velaban los restos del mandatario. Tienen por protagonistas a las personas y grupos sociales congregados por el acontecimiento. En sus cuerpos se signa la magnitud de la tragedia: rostros perdidos, miradas esquivas, posturas apesadumbradas, dan cuenta de un hecho que no sólo afecta la vida política sino también, y fundamentalmente, la individual. De hecho, el presidente está prácticamente ausente de las imágenes: aparece, a veces, apenas como una referencia lejana, cuando no como una presencia paradojal.
La fotografía titulada en las radios (1974) da cuenta de esto. En ella vemos a un joven con un receptor radial en sus manos, en un encuadre que lo enmarca sobre un fondo impreciso. El brazo conecta el receptor con su cara, que muestra una expresión perdida, con los ojos orientados hacia el exterior del cuadro. La mirada ausente repite el sonido ausente, dirigiendo nuestra atención hacia todo lo que no podemos ver ni oír, que es justamente el punto central del conflicto. 
(Texto: Rodrigo Alonso) Foto: "En las radios"






Elena Tasisto, José María Gutierrez, Graciela Araujo,
María Cristina Láurenz, Juana Hidalgo y Hugo Caprera
"Delicado Equilibro" 



"En el mundo actual, interesado en el consumo, en la competencia y la mecanización, escribir poemas es rebelión.
Estoy horrorizada al comprobar que todos los prototipos o héroes modernos elegidos por la juventud son personajes violentos, llenos de odio y prepotencia. 
Muchos pensamos que hay que cambiar el mundo, pero en cuanto al método estoy sola. Todos piensan usar la metralleta. 
La gente parece haber olvidado que no hace mucho existió Gandhi." 
María Elena Walsh. 
Revista Gente 1968.





24 de noviembre de 2012

Autorretrato. 1980

Carlos Alonso




También tomé a Strawinsky, a mi amigo el presidente Alvear. 
Muchísimas a mis amigas más queridas: Delia del Carril y María Rosa Oliver.
Dos comunistas. ¿Nunca la criticaron por eso?
Mil veces, pero como decía en esa época Mussollini: ¡Me ne frega! 

Victoria Ocampo







"He colocado junto a los sulfuros la foto que le tomaste a Matilde; me gusta así, con su rostro de proa y su nariz victoriosa" 
Pablo Neruda




Salida del Subterráneo Lacroze



Una versión de Borges

Marcelino Menéndez y Pelayo -cuyo estilo, pese a la casi imposibilidad de pensar y al abuso de las hipérboles españolas, fue ciertamente superior al de Unamuno y al de Ortega y Gasset, pero no al de Groussac y Alfonso Reyes nos ha legado- solía decir que de todas sus obras, la única de la que estaba medianamente satisfecho era su biblioteca; yo soy menos un autor que un lector y ahora un lector de páginas que mis ojos ya no ven. Mi memoria es un archivo heterogéneo y sin duda inexacto de fragmentos en diversos idiomas, incluso el latín, el inglés antiguo y muy pronto, lo espero, en nórdico antiguo. Alguna vez pensé que mi destino de mero lector era pobre; ahora, a los setenta años, he dado en sospechar que haber leído, y releído, la balada de Maldon es quizá una experiencia no menos vívida y valiosa que la de haber batallado en Maldon. "Están verdes las uvas" observaría Esopo, sonriendo.
El azar (tal es el nombre que nuestra inevitable ignorancia da al tejido infinito e incalculable de efectos y de causas) ha sido muy generoso conmigo. Dice que soy un gran escritor; agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o de chapucero o de ambas cosas a la vez. Quiero dejar escrito que no he cultivado mi fama, que será efímera, y que no la he buscado ni alentado. Acaso una que otra pieza - El Golem, Página para recordar al coronel Suárez, Poemas de los dones, Una rosa y Milton, La intrusa, El Aleph- perdure en las indulgentes antologías.
No soy un pensador. Me creo un hombre bueno y tal vez un santo, lo cual es prueba suficiente de que en realidad no lo soy. Fuera de Juan Manuel de Rosas, mi pariente lejano, y de otros dictadores cuyo nombre no quiero recordar, me cuesta comprender qué es el odio. He recorrido buena parte del mundo,. Amo con amor personal a muchas ciudades: Montevideo, Ginebra, Palma de Mallorca, Austin, San Francisco, Cambridge, New York, Londres, Edimburgo, Estocolmo… En cuanto a Buenos Aires, la quiero mucho pero bien puede tratarse de un viejo hábito.

Jorge Luis Borges






23 de noviembre de 2012







Av. Corrientes y Carlos Pellegrini
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)





Actos de Fe en Guatemala


"El autorretrato es una especie artística que se da con frecuencia en los pintores; y con la mejor fe del mundo yo diría que no la buscan ellos en un acto de autocomplacencia sino de economía por lo cual usufructúan un modelo gratis y sin otra complicidad que la de un espejo físico. 
El autorretrato de los escritores también existe , aunque menos directo y a veces terriblemente disfrazado: Quien negaría, por ejemplo, que un narrador puede retratarse a si mismo en todos y cada uno de sus personajes ya sean angélicos o demoníacos?..." 

Leopoldo Marechal

(Fragmento de "Sobre autorretratos" De texto inédito)






Arturo Jauretche



Empleados nacionales, hurra! 

Este que vive de su sueldo,
ése que suelda de su vive.
Barato el pan francés, la mortadela,
el Río de la Plata.

Se va, se va el vapor.
Sentarse a esperar el cuándo
entre cien mil doscientos cuándos.
El dónde, lo sabemos: no hay más que uno,
balneario sierra en su defecto el paulista o san Isidro
y en el dulce ínterin de once meses y días
una oficina con ventiladores silenciosos
y nada más que cinco jefes.
Cuándo, mi vida, cuándo.

Julio Cortázar
(Del Libro Buenos Aires Buenos Aires)
Foto: Avenida General Paz






María Moreno





"Julio Cortázar volvió a Buenos Aires por última vez, en 1983, cuando logramos la democracia. Decía que estaba de incógnito pero se sabía que estaba y sus íntimos intuíamos que se despedía de la ciudad amada. Desde aquella noche en que estuvimos tan a gusto con los García Márquez nunca más le tomé fotos. fue en 1974. (...) Sentía que tenía su imagen para siempre, y lo que más me conmueve es saber que era su foto preferida". 

Sara Facio